15 años después

  Para Viejos Aventureros

(Enviada a Ellamir por Miguel Aceytuno, año 2001)
Esta es una aventura interactiva para Pj's de nivel picocientos en dungeons básico. Pj's ya retirados. Monjes, monarcas de reinos conquistados, posaderos... no importa. Los miembros del antiguo equipo descubrís que vuestros hijos han decidido formar un grupo para seguir el camino que, generación tras generación, ha mantenido la frente del hombre tocando a las estrellas: La aventura, la fantasía. Van en busca de tesoro a aquellos dungeons que, en su dia, recorristeís. Si, vuestras cabezas rozaron el cielo... pero los años mantienen vuestros pies en la tierra. ¿No están un poco crudos los críos?

15 Años Después

Una aventura para D & D

El mundo estaba lleno de jóvenes. Ahora está lleno de viejos. - Terry Pratchet.

Ellos solo ven al viejo monarca, gordo y cansado, que el único ejercicio que hace es mover la mano para saludar. Pero se equivocan. Tú sabes que debajo de la capa de grasa, vive aquel guerrero que corrió mil aventuras, y salvó del dragón la vida de la bella princesa, que ahora es tu reina. Y con la que viviste felíz... y comiste perdices. Quizás demasiadas, piensas palmeando la tripa.

El buen y viejo antiguo rey murió... Y tú ocupaste su lugar. Es duro tener que tomar decisiones. Era mas fácil la vida aventuera, ¿Verdad? Era otro mundo. Aquel estaba lleno de viejos. Este está lleno de jóvenes.

Pero tienes suerte. A tu lado, como en los viejos tiempos, cabalga un guerrero joven y fuerte, de espada aún virgen y lleno de sueños. Le conoces bien, y desde hace mucho tiempo. Es tu hijo. Y también conoces a sus sueños, y desde hace mucho tiempo. Eran los tuyos.

Por esto, hoy estás contento. Su madre -tu princesa- ha venido a verte, preocupada. Entre las ropas del que, a sus ojos, es aún un niño, ha encontrado una coraza de cuero y tu vieja espada.

Bien, bien, piensas retorciéndote el -ya canoso- bigote. ¿Vamos camino del dungeon, amiguito? Tendremos que hacer algo.

En la taberna de uno de vosotros, comentáis la situación. A las madres no les gusta. Claro, es peligroso. Pero os falta fuerza moral para prohibirles nada. Al fin y al cabo, no hacen mas que seguir vuestros pasos. ¿Que podemos hacer? ¡Claro! Vamos a seguirles discretamente. Vamos a... facilitarles esta primera aventura. Nuestra experiencia sin duda les va a ser muy útil.

No se hable mas. Como nada puede esconderse a los ojos de una madre, no os es difícil descubrir la fecha y destino de la expedición: Los chicos pretenden registrar los sótanos del castillo de Uriah Heep, el viejo mago. ¡Infelices! ¡Pero si ahí van cada fin de semana los aventureros domingueros!

En fin. Vamos allá. Se bruñen viejas espadas. Se visten cotas de malla, que parecen haber encogido. Y una madrugada, cuando la noche empieza a deshacerse, os encontraís en la puerta del pueblo. Los chicos os llevan una hora de ventaja. Bueno, ¡De nuevo en la carretera!





1.-
No os cuesta mucho tomar el viejo atajo, y os plantáis en la puerta del dungeon de Uriah Heep un buen par de horas antes de los chicos.

¡Por Crom! ¡Como está esto! Vaya pena. Montones de latas de hidromiel y envoltorios de lembas cubren la entrada del laberinto. Vaya un asco, estos domingueros. Desde luego, hace años que aquí no hay ningún tesoro... ni un miserable monstruo.

¿Que hacéis?




2.-
¡No hay derecho! ¡No hay derecho! ¡Esto no se le hace a un amigo! El viejo Kobold no hace mas que rezongar. Hombre, algo de razón tiene. Es que ya no está para estos trotes. ¡Oh, no! ¡El alguacil de ronda! Bauhaus echa a correr hacia el -tripón y vejete- brazo fuerte de la ley. Y vosotros decidís...




3.-
No hay mas remedio. Tras rascaros un poquillo la bolsa, conseguís unas cuantas monedillas. Bueno, ya bastará, que total es su primera aventura. Ahora solo falta... ¡Algún monstruo! Hay que echarle algo de salero a la aventura.


4.-
Bueno, con la pinta que lleváis a estas alturas, no os es demasiado difícil disfrazaros de monstruo errante. No os reconocerían... ni vuestros propios hijos. En fin, sigamos hacia el punto 9 . A ver como va la cosa.



5.- ¡Hola chicos! ¿Como por aquí tan de mañana? ¡Pero que hacíes tirados por el suelo! ¡Vuestas mujeres os van a matar! Venga, pasad y tomaros algo.

¡Mie...! ¡Scromwell os ha reconocido! Bueno, no es tan raro. Si cada tarde jugaís a las cartas en la taberna. Tras saludarle y decirle que la a la partidilla de hoy a lo mejor no podeís venir:



6.-
¡El Wraith se echa sobre vosotros! ¡Va a ser demasiado para los niños! ¿Demasiado? ¡Como un solo hombre, con un grito de guerra que hace muchos años que no resonaba en vuestros corazones, los chicos se lanzan contra el enemigo! ¿Van a luchar solos? ¡NO! El mismo grito sale de vuestras gargantas, y hombro con hombro, os lanzáis a morir con vuestros iguales. ¡Como tiran! ¡Como pelean! Este es el momento de la vida. Este es el momento de la muerte. Una espada en la mano. Un enemigo delante. ¡Crom! ¡El viejo guerrero que creías muerto ha vuelto!

¡Ah! Estás sangrando. Tu corazón está pronto, pero tu cuerpo flaquea. ¡Ahora no, viejo, ahora no! ¡Por lo que mas quieras, ahora no! ¡Solo un poco mas, aguanta por ellos, muere por ellos! ¡Ey! ¡No va a hacer falta! ¡Están ganando! ¡Estamos ganando! El Wraith no puede resistir el ataque de tantas espadas, y se está convirtiendo en niebla. ¡Un poco mas!

¡Bang! Con un terrible estampido, el ser desaparece. Y unos guerreros duros, fuertes. se giran hacia vosotros y os tienden una noble mano. "Gracias, hermanos en armas. No sabemos quienes sois, y no nos importa. Pero a partir de ahora, nuestra comida será la vuestra y..."

Miras a sus ojos. Miras a tus ojos. Giras, y echas a correr, ante su sorpresa. ¡Ahora solo faltaría que os reconozcan!


7.-
Bueno, hay que conseguir algún adversario... aunque no sea gran cosa. ¿Que podemos enfrentar a los chicos?




8.-
Uf, ya en la puerta del laberinto. Y justo a tiempo. ¿Quereis montar una trampa? Solo para dar color a la aventura, una cosa sencillita. Pues hacedlo en 19

Bueno, todo listo. Je, je, je. Entre risitas, os escondéis en los rincones del laberinto. De repente, se oyen unas voces. ¡Bacalaos! ¡Vaya follón que montan! En fin, chitón chitón que vienen. Esperamos con cuidadín antes de pasar al punto 16



9.-
Pero corre. Pero espabila. ¿Has visto que hora es? ¿Y los monstruos? ¿Ya los tienes? ¡No! Uyuyuyuy corre, corre al punto 7 Y... ¿Hay tesoro? ¡Como! Anda, echando leches al punto 11.
Ah, que ya lo tienes todo. ¡Ya tocaba! Anda, tira pal punto 8 , que los chicos ya deben estar al llegar.



10.-
A correr. A correr. Aquí se quedan los chicos. Echáis el bofe por los laberinos, seguidos a pocos pasos por la forma fantasmal cuando, de repente... ¡No! ¡Los chicos vienen de frente! ¡Plaf!



11.-
Un dungeon sin tesoro es como un jardín sin flores. Y aquí no queda ni una mísera moneda de cobre. Os lo van a decir a vosotros... que, recordáis entre suspiros, os llevasteis las últimas. En fin, hay que conseguir pasta. Os quedan dos caminos.




12.-
Bauhaus, el viejo Kobold, fuma la primera pipa de la mañana en la puerta de su cabaña. ¡Buenos días, amigos! ¿Que os trae por aquí? A medida que le vais explicando la historia, va abriendo unos ojos como platos. ¿Que queréis que yo que...? Amosanda hombre, a estas horas de la mañana y ya borracho.




13.-
Bueno, no es ninguna maravilla, pero esto tiene otra pinta. ¡Pero rápido, los chicos están a menos de una hora de camino!

¤Vuelve apresurado al punto 1 , eso sí, con la entrada mas limpita.



14.-
¡Hombre, como vas a pegarle al Johan! ¡Por favor! El alguacil os pega una bronca del quince. Que ya no tenéis años de andar embromando a los amigos, caramba. Que a ver si dejáis en paz al pobre Bauhaus.




15.-
Os acercáis al rancho del bueno de Scromwell reptando entre los hierbajos. De momento, habeís conseguido poneros hechos un asquito. Vuestras mujeres os van a matar cuando volvais.

     Bueno, lo único que se ve por aquí apetecible son un par de cerditos y una vieja mula. No parece el tipo de recompensa que pueda interesar a los muchachos. De repente... se abre la puerta del rancho, y aparece el mismísimo Scromwell en persona.




16.- ¡Uuuuuh! ¡Ojú, que no se espantan! En vez de tirar las espadas y salir corriendo, los muchachos sacan las armas y cargan contra vosotros. ¡Miedo miedo miedo! Echaís a correr por el dungeon. ¡Deprisa, deprisa! Correcorrecorree. ¡Uh, suerte! Dice W.C. ¡Al lavabo!

¡Aghhh! ¡Un Wraiht Cabreado. ¡A correr! ¡Socorro! ¡Help¡ ¡Pupa! Oh, mi... ¿Que idiota ha puesto un hilito-trampa en medio del dungeon? ¡Plaf! ¡El bisho! ¡Los niños! ¡MAMAAAAA!



17.- Vaya, pues sí. Encontráis un armarito con útiles de limpieza, un bocata de mortadela -que parece tener diez años- y diversas revistas guarras. Debe ser el chiringuito de los de la limpieza.


18.- Bajo la risa desaforada de Scromwell, os dirigís hacia la vieja mula. ¿Que haceís, muchachos? ¡Yo,de vosotros, no me acercaría a este bicho! El artero animal finje no darse cuenta de vuestra presencia hasta que a uno de vosotros le pone la mano en la esquelética grupa... para pegar entoces una coz que os envía rodando hasta el estanque de los puercos, y le causa a Scromwell un ataque de risa que está a punto de matarlo.


19.-
Jejeje. Tiráis un fino hilito de punta a punta de un pasillo. Seguro que se dejan los dientes... Jeje jeeejeje. Ellos se lo han buscado... Os escondéis, aguantando la risa




20.-
Los chicos no se atreven a interrumpir vuestra carrera. ¿Quién será? ¿Héroes? ¿Inmortals? A quien le importa. Nuestros maestros, nuestros hermanos en armas. Seguimos vuestro camino. Quien lo iba a decir, un día contarán historias sobre unos guerreros fantasmales que les ayudaron en la primera aventura.

Al cabo de pocas horas:
Lleno de morados y con el cuerpo baldao, tratas de que no te crujan mucho los huesos ante el abrazo de oso de tu hijo, victorioso en su primera aventura. Luego tu reina, tu bella princesa, de dará unas friegas. Pero no te importan los años, viendo una mano joven blandir tu fiel espada. Hay vida. Hay esperanza. Hay inmortalidad.

La fiesta sigue en el salón del castillo, pero tu princesa y tú os retiráis discretamente, como hicisteis tantos años atrás. El viejo lobo aún puede dar muchas dentelladas.

Llega la noche, y el descanso. Pero te cuesta dormir. Una duda ronda por tu alma, y es que si lo que has hecho... alguien lo hizo, un día, por ti. Y solo deseas que siempre, alguien... lo siga haciendo por algún otro.


"Bueno, gracias por haber llegado hasta aquí. En fin, si andamos así... recuerdo que el los viejos tiempos no teníamos páginas web. Solo ilusión y fantasía, y un viejo mac al que el bueno de Luís fustigaba con el ratón. Tck. Los buenos tiempos, cuando la vida era dura y nosotros fuertes. ¿Eramos? mmmhh... Debajo del viejo cansado... sigue el guerrero que vivió mil aventuras. Y ten cuidado que, bajo la tripa... sigue latiendo el mismo corazón." Miguel Aceytuno